Las Redes Sociales
Las redes sociales se convierten en el precipicio para el linchamiento público
La sociedad digital y tecnológica se ha convertido en un desprestigiado abismo en el que la seguridad y confianza no entra como componente. El respeto, tejido desde el pilar básico de la formación del sujeto, es decir, la familia, es primario cuando se trata de la construcción de una comunidad (por ejemplo, las redes sociales) que contiene en sí información de dominio privado de millones de individuos. La carencia de éste y demás valores generan situaciones que rebajan la reputación de las personas, así como su autoestima, creando perturbaciones psíquicas que desembocan en sucesos no imaginados, como es el caso de Verónica Rubio Iveco, quien se suicidó por la viralización de un vídeo suyo que proyectaba contenido de tipo sexual.
Somos tan ignorantes que nos hace gracia ver cómo se le falta el respeto a alguien que bien puede ser una víctima de aquello que observamos; somos tan conservadores que culpamos a quien protagoniza el vídeo porque según nuestra cultura no está bien mostrar el cuerpo ante miles de personas, pero no miramos ni siquiera al que lo publica, quien debería verse mal ante la sociedad puesto que carece de valores que se han promovido desde hace décadas. La lógica humana carece de razón, la involución humana como resultado de la mala utilización de las tecnologías nos llevarán pronto a lo que Albert Einstein designó como una guerra mundial, la cual se librará sólo con piedras y lanzas.
La sociedad digital y tecnológica se ha convertido en un desprestigiado abismo en el que la seguridad y confianza no entra como componente. El respeto, tejido desde el pilar básico de la formación del sujeto, es decir, la familia, es primario cuando se trata de la construcción de una comunidad (por ejemplo, las redes sociales) que contiene en sí información de dominio privado de millones de individuos. La carencia de éste y demás valores generan situaciones que rebajan la reputación de las personas, así como su autoestima, creando perturbaciones psíquicas que desembocan en sucesos no imaginados, como es el caso de Verónica Rubio Iveco, quien se suicidó por la viralización de un vídeo suyo que proyectaba contenido de tipo sexual.
Somos tan ignorantes que nos hace gracia ver cómo se le falta el respeto a alguien que bien puede ser una víctima de aquello que observamos; somos tan conservadores que culpamos a quien protagoniza el vídeo porque según nuestra cultura no está bien mostrar el cuerpo ante miles de personas, pero no miramos ni siquiera al que lo publica, quien debería verse mal ante la sociedad puesto que carece de valores que se han promovido desde hace décadas. La lógica humana carece de razón, la involución humana como resultado de la mala utilización de las tecnologías nos llevarán pronto a lo que Albert Einstein designó como una guerra mundial, la cual se librará sólo con piedras y lanzas.
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